Se marchaba el
año…no sentía nostalgia, ni pena. A veces la vida pasa, y cuando no es plena,
siempre se dice que el año no fue bueno.
Un breve repaso y
no, no fue bueno. Pero no fue bueno, ¿porqué? ¿qué esperabas?. ¿Te quejas del año, o
de ti? Realmente, ¿quién o qué no fue bueno?. Porque el azar está ahí, juega su papel, pero ¿qué has hecho tú
para mejorar esos días, ya pasados?. ¿Quejarte, dejar hacer al tiempo?. El
tiempo pasa pero no hace nada, nada que no hagas tú mismo. Frente al
transcurrir del tiempo estás sólo, y encima juegas contra el azar.
Hay acontecimientos
que no controlas, es la parte del azar, pero gran parte de tu vida está en ti,
en tu actitud. Y si el azar te la juega, tu respuesta, tu actitud ante lo
inevitable que sucede es el arma de tu futuro.
No fue bueno el
año, ¿no lo fue? ¿En relación con qué?. Mira a tu alrededor. Otras vidas te
parecen mejores, (quién sabe qué hay tras cada puerta, salvo la apariencia),
pero si miras bien, hay muchas vidas peores. Y los medios no tratan,
precisamente, de ocultártelo. En vez de llorar como una plañidera, ¿dedicaste
alguna parte de tu tiempo, de tus recursos, a mejorar esas otras vidas, sin
vida apenas, donde comer cada día es un milagro?.
Tal vez el año no
fue bueno, pero no precisamente para ti. Has tenido un techo donde cobijarte,
has comido cada día, tienes familia y trabajo, pero te quejas. Y te quejas sin
mover un dedo por todos los que no tienen ni siquiera algo a lo que llamar vida.
Sí que es triste tu vida… pero no por lo que tú piensas, sino por lo que no
ves. Porque me resisto a creer que no quieres verlo. Prefiero pensar que no lo
ves, simplemente.
Pero ahora, antes
de quejarte, procura pensar y sobre todo, y hasta donde creas que puedes, procura
ayudar. Tal vez así el próximo año, cuando hagas balance, tal vez no te quejes,
y es posible que digas algo así como: “ya se marcha el año. Para mi no fue
malo, gracias a Dios, y tal vez he conseguido que para otros haya sido algo
mejor”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario