sábado, 12 de agosto de 2017

Las Perseidas

Las perseidas son meteoros del alta velocidad que provienen de la constelación de Perseo, y de ahí su nombre. Aunque están asociadas popularmente con el mes de Agosto, especialmente en su primer tercio, lo cierto es que su periodo de actividad es bastante más largo, ya que abarca desde el 16 de julio hasta el 24 de agosto. Por coincidir su etapa de máxima intensidad entre el 11 y el 13 de agosto son también conocidas en los países de tradición católica con el nombre de lágrimas de San Lorenzo,​ porque el 10 de agosto es el día de este santo. Ya en la Edad Media y durante el Renacimiento la máxima intensidad de las perseidas tenía lugar en la noche de conmemoración de este santo, (10 de Agosto), por lo que se asociaron con las lágrimas que se supone que vertió san Lorenzo al ser quemado en la hoguera.

Aunque existen registros de actividad desde el siglo I de nuestra era, no fue hasta 1835 cuando el astrónomo belga Adolphe Quetelet mostró que se produce una lluvia de meteoros, de forma cíclica en agosto, con origen en la constelación de Perseo.

En esos días se produce una Tasa Horaria Zenital (THZ) de 100, lo que le convierte en todo un espectáculo para ser visto con facilidad incluso en las ciudades.

Según Wikipedia, wl cuerpo progenitor de las perseidas es el cometa 109P/Swift-Tuttle. Descubierto por Lewis Swift y Horace Parnell Tuttle el 19 de julio de 1862, posee un diámetro de 26 kilómetros y su órbita alrededor del Sol tiene un período de 135 años.

Su última aparición tuvo lugar en 1992, produciéndose en 1993 un pico de actividad con una THZ de 300. Desde entonces, la actividad ha descendido progresivamente hasta el nivel actual. Casualmente, en 2009, hubo un paso hacia una corriente de detritos de mayor densidad, por lo que la THZ fue de hasta 173.

Centrándonos en ahora mismo, este año, en las noches del viernes 11, y sábado 12 de agosto, la Tierra cruza por el mismo sitio que pasó el cometa Swift-Tuttle en 1992. Aquella bola de hielo y roca del tamaño de una gran ciudad dejó tras de sí una estela de polvo y pequeñas piedras que se convierten en estrellas fugaces cuando chocan contra la atmósfera terrestre. Los restos del cometa, de pocos centímetros de diámetro, entran en la atmósfera a 160.000 kilómetros por hora, calentándose por la fricción hasta alcanzar varios miles de grados de temperatura y ponerse incandescentes.

Para observar bien las estrellas es conveniente alejarse tanto como sea posible de las luces de las grandes ciudades, que ahogan el brillo del cielo, y mirar en dirección nordeste, por encima del ecuador. Este año se ha calculado que el periodo de actividad máxima sería en las noches del viernes y sábado, con entre 100 y 150 meteoros visibles por hora. Aunque estos dos días son los de observación óptima, se pueden ver estrellas fugaces hasta el 16 de agosto.


Aunque las Perseidas son la lluvia de estrellas más populares en el hemisferio norte, a lo largo del año se pueden ver más de 100 eventos meteóricos, igualmente producidos porque la tierra se cruza con las estelas de otros cometas “cercanos”.

domingo, 6 de agosto de 2017

Optimiza tu vida

Ha llegado el mes de Agosto, un mes dormido, como yo le llamo. Desde las ciudades más grandes y de muchas del interior se emigra como posesos hacia la playa. También, aunque en menor medida, existe un turismo de interior, que busca el campo, la montaña o, mejor aún, busca un descanso relativamente cultural, visitando sitios nuevos, con sus museos, monumentos y lugares típicos.

Esto es conveniente porque el intercambio siempre resulta positivo, sea social, cultural o puramente circunstancial o anecdótico. Cambiar es bueno.

Desde mi particular punto de vista, en todos los casos, sea en el trabajo o en el ocio, un aspecto fundamental es optimizar el tiempo. De esta forma trabajaremos mejor y, en caso de vacaciones u ocio, nos cundirá mucho más. Optimizar el tiempo aporta a la persona una mayor calidad de vida, una reducción de su estrés y una mejor eficiencia sin exigir a cambio un mayor esfuerzo. Sólo es necesario dedicar unos minutos a planificar.

Aprendamos a diferenciar y separar la vida profesional y la personal. Si trabajamos, trabajamos, y si estamos en vacaciones o festivos, nos dedicaremos a ello de la forma lo más intensa posible, aunque relajada. Esto, por sí mismo, puede aportar a las personas unos mayores niveles de felicidad.

La otra faceta que nos ayudará a vivir mejor es el conocimiento. Cuanto mayor es el conocimiento sobre lo que nos apliquemos, y la planificación, mejor saldrá todo. En el caso del trabajo, conocer mejor tu trabajo parece algo muy simple, pero lo cierto es que resulta muy frecuente que la personas actúen de forma rutinaria, mecánica, sin conocer bien cual es la finalidad real de su trabajo. Este simple conocimiento puede hacer que una persona pueda llegar más lejos, además de tener mejores relaciones, tanto intraempresariales como interempresariales.

En el caso de las vacaciones o del ocio, ¿cuántas veces lamentamos haber perdido ese fin de semana, o el disfrute del lugar de destino, simplemente por una rutinaria falta de planificación? Más de las que recordamos. Piensa que quieres hacer realmente: ¿ir a la playa, clavar una sombrilla en la arena, quemarte y volver cuando se acabe? Si eso es lo que quieres, adelante, ¿quién te va a decir lo contrario?. Pero piensa en la de veces que al volver has tenido la sensación de que has perdido la oportunidad de haber conocido sitios nuevos, tanto el que has ido, (que no lo has conocido, salvo la arena y los chiringuitos), y los de los alrededores, que a veces a unos pocos kilómetros tienes lugares precisos, o monumentos que ver, o cosas pintorescas, costumbres locales, museos…

Es decir, incluso para irte de vacaciones, o de salida de fin de semana, o de un sábado, o de un domingo, si quieres vivir más y mejor: infórmate y planifica. Disfrutarás más.

Ahora, mientras me estás leyendo, es muy posible que estés de vacaciones. Disfrútalas, y planifícate incluso en el ocio. Pero en ese supuesto, tú eres el que mejor sabrás como has de planificar y disfrutar de tu ocio.

Pero para el trabajo, puedo darte algunas pautas que, no por sabidas en muchos casos, son siempre tenidas en cuenta. Una de ellas es la regla del ordinal y del abecedario.

Regla del ordinal y regla del abecedario

1 = Muy importante - Necesario terminarlo hoy
2 = Importante - Terminar lo antes posible
3 = De interés – tras las tareas tipo A y B
4 = Tarea nada urgente - Delegable, si es posible 



1.     Aprende a trabajar en equipo. La mayoría de las personas no saben integrarse correctamente en un equipo de trabajo. El español tiene mucho que aprender en este sentido, por su tendencia al individualismo y a destacar y porque “a mí no manda nadie que no sea mi jefe”. En el equipo debe desaparecer el trabajo individual para que prevalezca el logro conjunto.

2.     Recuerda que siempre trabajas para el cliente. He oído frecuentemente en mis seminarios a los alumnos decir que “no tengo ningún contacto con los clientes”. En primer lugar, toda la empresa trabaja para los clientes, no solamente el personal de marketing, si no… mal vamos. Pero es que, además, el concepto de cliente ha variado muchísimo. El nuevo marketing te dice que tus clientes pueden estar, y de hecho están, también dentro de la empresa. Si trabajas para otros departamentos, recuerdas que son tus clientes, y también recuerda que tu trabajo es una parte de un conjunto que sirve para suministrar los productos o servicios de tu empresa a los clientes externos. Así que tienes clientes por partida doble, como mínimo.

Concreta tus metas. Elabora un plan para alcanzarlas. Fíjate una fecha límite. Ahora confía y lleva adelante tu proyecto. (Paúl J. Meyer)

Un minuto que pasa es irrecuperable… Sabiéndolo, ¿cómo podemos malgastar tantas horas? (Mahatma Gandhi)


Y.. todo esto sirve para mejorar tu vida. Sea laboral o particular.