lunes, 2 de noviembre de 2015

Las necesidades personales



La pirámide de Maslow procede su obra “Teoría sobre la motivación humana”, y nos describe una escala ascendente de cinco tipos de necesidades, de forma que hasta no tener cubiertas las inferiores no se puede o no tiene sentido acceder a las superiores.

El primer nivel de esta pirámide es el cumplimiento de las necesidades más básicas, como son las fisiológicas, necesarias para mantener la salud, tales como respirar, beber y comer. En este nivel tenemos también la necesidad de dormir, descansar y el mantenimiento de las constantes vitales. Este nivel establece un mínimo necesario sin el cual difícilmente puede llegarse a otros niveles. Esto resulta lógico, porque si las personas no tienen cubiertas estas necesidades mínimas, todos sus esfuerzos se centrarán en lograr alcanzarlas, y es impensable tener ni un remoto acercamiento a los siguientes niveles. Por desgracia, en algunas situaciones de muchos países del mundo las personas se pasan mucha o gran parte de su vida intentando lograr tener cubiertas las mismas, es decir, alcanzar al menos este nivel.

El segundo nivel de la pirámide son las necesidades de seguridad y protección. Es la necesidad de sentirse seguro y protegido, necesidad que surge tras una estabilidad en el primer nivel, una vez cubiertas las necesidades fisiológicas. Esta necesidad de sentirse protegido alcanza a la salud, la integridad física, la seguridad en el trabajo, seguridad de los ingresos y recursos vitales, así como una seguridad personal, familiar y de la propiedad. Es decir, cuando las personas logran tener cubiertas las necesidades descritas en el primer nivel, inmediatamente van a buscar la seguridad, desde la propia seguridad física hasta el aseguramiento de la salud y de los ingresos para poder subsistir. Esto implica la seguridad en el trabajo, como medio de obtención de los ingresos, que suele complementarse con el deseo de tener una casa en propiedad, en este segundo nivel.

El tercer nivel de la pirámide son las necesidades de afiliación y afecto, que tienen relación con el desarrollo afectivo de las personas. Aquí encontramos la asociación, participación y aceptación. Este nivel proviene de la necesidad de las  personas de relacionarse, tener una familia, tener amigos, formar parte de una comunidad o de alguna organización social. Estas necesidades van desde el compañerismo, hasta la amistad y el amor. La creación de una familia puede ser una consecuencia directa de haber tenido cubiertas las necesidades del nivel anterior, siendo la mínima célula a considerar dentro de los sentimientos de afiliación y afecto.

Además de la creación de una familia, una ampliación lógica de los sentimientos de afiliación y afecto continuaría con la creación y mantenimiento de amigos, vecinos y comunidades. Los lazos de amistad se crean por afinidades entre personas, pero los vecinos se crean por coincidencias locales. Esas mismas coincidencias locales crean necesidades localizadas, razón por la cual existen las comunidades de vecinos, que se necesitan y se crean para la resolución de problemas surgidos de la convivencia.  Igualmente ocurre con la creación de asociaciones, tales como las de padres y alumnos en los colegios, para solventar los problemas surgidos de la convivencia en las clases, entre los alumnos, y entre los mismos y sus profesores o directores. Formando parte también los padres de estas asociaciones, se logran todos los puntos de vista necesarios para una mejor convivencia.

Un paso más son las asociaciones de antiguos alumnos, o de antiguos empleados en las empresas. Las asociaciones deportivas o clubes, también nacen de esta necesidad de las personas por la necesidad de afecto o pertenencia, independientemente de que los fines de los clubes puedan ser lucrativos o no. El grado teóricamente más perfecto dentro de este nivel, aparte de la familia, lo constituyen los lazos de amistad.

En el cuarto nivel tenemos a la necesidad de estima o reconocimiento, con dos niveles descritos por Maslow: baja y alta. La necesidad baja es la necesidad del respeto de los demás, la necesidad de lograr un estatus, fama, gloria, reconocimiento, atención, reputación, dignidad e incluso dominio.

La necesidad alta engloba a las necesidades de respeto hacia uno mismo, incluyendo aspectos como la autoconfianza, competencia, logros personales, independencia y libertad. Cuando no se logra este nivel, en su categoría alta especialmente, pueden surgir los sentimientos de inferioridad y autoculpa. Hemos de hacer notar que, con todo lo difícil que pueda parecer el logro del nivel más bajo de necesidades, lograr el nivel de estima respecto a nosotros mismos, (autoestima), es muchísimo más difícil.

No es fácil en este mundo lograr que los demás nos otorguen su respeto, y menos aún lograr lo que se llama fama. Lograr un reconocimiento, atención o cierta reputación puede ser alcanzable, sobre todo si dominamos alguna especialización o habilidad. Pero si lograr convencer a los demás de nuestras habilidades es complejo, lo cierto es que es más fácil que convencernos a nosotros mismos.

Tal vez por esta razón, Maslow consideró un nivel más alto de este cuarto nivel: el respeto hacia uno mismo, la autoconfianza, nivel de competencia, logros personales, independencia y libertad. Especialmente, las sensaciones reales de independencia y libertad son difíciles de conseguir, aunque una personalidad madura y equilibrada puede llegar a sentirse independiente y libre, incluso llegar a pensar que ha alcanzado los logros personales propuestos, pero es un logro al alcance de muy pocas personas. Es decir, este es un nivel muy difícil de completar, aunque teóricamente es posible.

El quinto nivel de las necesidades descrito por Maslow se refiere a la necesidad de autorrealización, más complejo y al que Maslow definió de varias formas, como “motivación de crecimiento” y “necesidad de ser”. Además de autorrealización se trata de ser “todo lo que se pueda ser”, de completarse al máximo como persona. Estas son las necesidades más elevadas en una persona. Su logro significa el darle un sentido a la vida y, a diferencia de los cuatro anteriores, no nos quedamos satisfechos una vez que hemos alcanzado este nivel, sino que se puede llegar a ser cada vez más exigente. Indudablemente, para llegar a este nivel, es preciso tener cubierto los cuatro niveles anteriores, al menos hasta un punto razonable que los haga parecer satisfechos.


De hecho, los cuatro primeros niveles de necesidades son llamados por Maslow ”necesidades de déficit”, mientras que al quinto nivel lo llamó, además de autorrealización como “necesidad de ser”. La principal diferencia es que las necesidades de déficit pueden ser satisfechas, mientras que la necesidad de ser es algo permanentemente en crecimiento. Tal es así que el propio Maslow estima que tan sólo un 2% de la humanidad podría estar realmente autorrealizada.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Los biorritmos


Este blog lo tengo diferenciado de mi otro blog sobre marketing. El de marketing está destinado a enseñar sobre marketing, aprender y a intentar que se convierta en un punto de convergencia para los interesados en marketing.

Este blog es más personal, lo tengo más descuidado por cierta falta de tiempo, y aún así  tiene un buen número de visitas. Para los que lo conozcáis o hayáis leído los post anteriores, recordareis, que fueron temas de conocimiento general o divulgación, tales como el subconsciente, el año bisiesto, el punto de encuentro y las ovejas y el emprendedor. En todos ellos, me habéis comentado que son temas que no se conocía del todo y está explicado con claridad.

En este quinto post hablamos de los Biorritmos. Sé que la mayoría habréis oído hablar de ellos, pero si tener un conocimiento exacto de lo que son, y como se calculan para cada persona.

Todas las personas tenemos unos ritmos internos, que comienzan en el momento de nacer y luego llevan una cadencia exacta, según los cálculos de expertos, y que son los siguientes:

        Físico – Dura 23 días, e influye en la parte de nuestra fortaleza y vigor
        Emocional – Dura 28 días, e influye en las emociones y nuestro ánimo
        Intelectual – Dura 33 días, e influye en nuestro intelecto y sus capacidades

Desde que nacemos, los ciclos pasan por cuatro etapas clave: Punto cero, punto máximo, punto de cruce, punto mínimo, y vuelta al cero. Para entenderlo, hay que ver una sinusoide.

Sabiendo que el ciclo físico dura 23 días, el ciclo de cruce con la línea horizontal es el comienzo. Al llegar al punto máximo de arriba, se estará en la fase de mayor vigor y fuerza, en el nuevo cruce, es un punto crítico, y es un día “conflictivo”, que luego pasa a su punto mínimo, abajo del todo, donde el vigor es mínimo, y vuelve al punto de partida cruzándose con el eje horizontal. Entre medias, la parte del seno superior (+) es favorable y se está bien, hasta el cruce con el eje. Luego desciende la curva, y se encuentra el punto mínimo, en lo más bajo, con la menor fuerza o vigor. Durante esa fase descendente negativa, (señalada con (-) en la curva se está con fuerzas mermadas. Luego llega el cruce, y vuelta a empezar.

El mismo ciclo, con iguales características, lo encontramos en los ciclos emocional, e intelectual.

¿Cómo calcular los biorritmos propios, o de otra persona? Partiendo siempre de la fecha de nacimiento, crearemos un ciclo para cada biorritmo, para lo que hay que calcular los días vividos por la persona desde que nació hasta hoy. Esa cantidad de días se dividirá por 23, para el ciclo físico, por 28 para el ciclo emocional, y por 33 para el ciclo intelectual. Según en que fase de la curva te encuentres, sabes como estás, o cómo vas a estar en un fecha determinada, (que vas a tener una reunión, un examen, una operación…).

Vamos a poner un ejemplo. Para entenderlo bien, cogeremos una persona que haya nacido hace poco, por ejemplo, el 22 de Marzo de 2015. Desde el nacimiento, la persona ha vivido hasta hoy, 1 de Noviembre de 2015, un total de 225 días.

Para ver cuales son sus biorritmos hoy, tomamos los 225 días y lo dividimos por 23, por 28, y por 33.

225 dividido por 23 da 9 ciclos y 18 días del ciclo actual. Esto lo sitúas en la sinusoide y te dará el punto exacto. Pero para quitarle hierro al asunto y hacerlo muy fácil, ya que lo que quieres saber es cómo estás, hacemos lo siguiente: 23:4 = 5,75. El punto máximo lo tienes cruce crítico lo tienes al día 11,5, el punto mínimo está en 17,25 desde cero y como estás en el día 18, entiendes que estás en la parte de debajo de la curva, comenzando a ascender. En definitiva, estás en negativo, con fuerzas mermadas.

Hagamos lo mismo con el ciclo emocional, el más fácil por ser par y con los cuartos de ciclo muy claros.

225 dividido por 28 da 8 ciclos y 1 día del siguiente ciclo. Por lo tanto, estás en el primer día del ciclo, en la parte de arriba de la curva, y eso significa buen día, buena disposición a conectar con personas, buen carácter.

Y ahora, lo terminamos con el ciclo intelectual, que es el ciclo más largo. Tomamos 225 y lo dividimos por 33, lo que da 6 ciclos y 27 días, lo que te indica que estás en la parte negativa de la curva, ascendente, y muy cerca del punto de cruce, que está seis días más tarde. En consecuencia, estás en fase negativa.

En resumen, en este día concreto estás negativo en lo físico, bastante positivo en lo emocional, (posiblemente el que más influye), y negativo ascendente en el intelectual.

Un día muy normalito, aunque más bien con limitaciones (teóricas), en lo físico e intelectual, aunque muy bien en lo referente al estado anímico.

Esto lo he hecho lo más sencillo posible, aunque no lo es. Para ver como estás te valen estas anotaciones con aproximaciones. Para verlo seriamente, deberías trazarte las tres curvas sinusoidales, y poner el punto exacto en el que estás en este día.


Como puede resultar complejo, quedo a vuestra disposición para aclarar y ampliar lo que sea necesario. Para eso están los comentarios.