martes, 5 de abril de 2016

Tu vida y los signos ortográficos

Cuando llegan unas vacaciones o algún otro punto de inflexión, puentes, Navidad, Semana Santa, fines de semana o incluso ante eventos personales, como el nacimiento de un hijo, las personas, según su tipología o enfoque, adoptan en esos casos una actitud según cada uno de los signos ortográficos descritos en el título del post.

En coaching están bastante definidas estos comportamientos personales, ya que según la actitud profesional de la persona, así será el signo ortográfico que utilizará en estas pausas laborales.

En otras ocasiones hemos hablado de la conciliación entre la vida laboral y profesional, especialmente con el foco puesto en la actitud que la empresa adopte en esta conciliación. Es obvio que la empresa tiene un papel fundamental para que la persona logre esta conciliación, o equilibrio entre ambas. Sin embargo, no es menos determinante la actitud del empleado ante este tema, tan importante para la vida de las personas. Porque, no debemos olvidarlo, a veces es el propio individuo, y no la empresa, el culpable de esa falta de conciliación o equilibrio.

Hay personas, por raro que parezca a algunos que no se vean reflejados en esa actitud, a las que la vida laboral les mantienen cautivos tanto en su horario laboral como fuera de el. Estas personas, todos las conocemos, son aquellas que se llevan cada día el trabajo a casa, y en los fines de semana siguen trabajando con su móvil, su tablet, su ordenador personal y su conexión a Internet. Estas personas son las que adoptan en su tiempo libre el punto y seguido. Es decir, nunca desconectan del todo y también en las vacaciones largas se mantienen conectados con la oficina.

Dada la coyuntura actual, con políticas de ahorro y de menos personal, el punto y seguido es el más frecuente en estos tiempos.

Otras personas son capaces de desconectar en periodos cortos de tiempo, un fin de semana, un puente, y vuelven a reconectar con facilidad al regreso al trabajo. Pero no son capaces de estar desconectados todas la vacaciones o el los largos periodos de baja por maternidad/paternidad, por diversas razones, desde el miedo a perder su puesto de trabajo o a perderse un ascenso o cualquier otro posible perjuicio que se crean por no estar presentes. Generalmente se mantienen en contacto frecuente con la empresa en estos periodos, o bien son incapaces de no hacer alguna visita presencial, si es el caso. Estos son los del punto y aparte.

Finalmente nos queda el caso mucho menos frecuente de las personas con más alto equilibrio emocional y profesional, que trabajan en una empresa con un buen nivel de conciliación entre la vida laboral y profesional. Estas personas son capaces de disfrutar de su tiempo libre, o de su familia, o de ambos, en los periodos de pausa, desde los más cortos a los más largos. Estos son los del paréntesis, ya que son capaces de hacer esa pausa en su vida laboral. En estos tiempos que corren, de inseguridad laboral y crisis económica, son los menos numerosos.


Y tú, ¿logras hacer un paréntesis en estas ocasiones?

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