Cuando llegan unas vacaciones o
algún otro punto de inflexión, puentes, Navidad, Semana Santa, fines de semana o
incluso ante eventos personales, como el nacimiento de un hijo, las personas,
según su tipología o enfoque, adoptan en esos casos una actitud según cada uno
de los signos ortográficos descritos en el título del post.
En coaching están bastante
definidas estos comportamientos personales, ya que según la actitud profesional
de la persona, así será el signo ortográfico que utilizará en estas pausas
laborales.
En otras ocasiones hemos hablado
de la conciliación entre la vida laboral y profesional, especialmente con el
foco puesto en la actitud que la empresa adopte en esta conciliación. Es obvio
que la empresa tiene un papel fundamental para que la persona logre esta
conciliación, o equilibrio entre ambas. Sin embargo, no es menos determinante
la actitud del empleado ante este tema, tan importante para la vida de las
personas. Porque, no debemos olvidarlo, a veces es el propio individuo, y no la
empresa, el culpable de esa falta de conciliación o equilibrio.
Hay personas, por raro que
parezca a algunos que no se vean reflejados en esa actitud, a las que la vida
laboral les mantienen cautivos tanto en su horario laboral como fuera de el.
Estas personas, todos las conocemos, son aquellas que se llevan cada día el
trabajo a casa, y en los fines de semana siguen trabajando con su móvil, su
tablet, su ordenador personal y su conexión a Internet. Estas personas son las
que adoptan en su tiempo libre el punto y seguido. Es decir, nunca
desconectan del todo y también en las vacaciones largas se mantienen conectados
con la oficina.
Dada la coyuntura actual, con
políticas de ahorro y de menos personal, el punto y seguido es el más frecuente
en estos tiempos.
Otras personas son capaces de
desconectar en periodos cortos de tiempo, un fin de semana, un puente, y
vuelven a reconectar con facilidad al regreso al trabajo. Pero no son capaces
de estar desconectados todas la vacaciones o el los largos periodos de baja por
maternidad/paternidad, por diversas razones, desde el miedo a perder su puesto
de trabajo o a perderse un ascenso o cualquier otro posible perjuicio que se
crean por no estar presentes. Generalmente se mantienen en contacto frecuente
con la empresa en estos periodos, o bien son incapaces de no hacer alguna
visita presencial, si es el caso. Estos son los del punto y aparte.
Finalmente nos queda el caso
mucho menos frecuente de las personas con más alto equilibrio emocional y
profesional, que trabajan en una empresa con un buen nivel de conciliación entre
la vida laboral y profesional. Estas personas son capaces de disfrutar de su
tiempo libre, o de su familia, o de ambos, en los periodos de pausa, desde los
más cortos a los más largos. Estos son los del paréntesis, ya que son capaces
de hacer esa pausa en su vida laboral. En estos tiempos que corren, de
inseguridad laboral y crisis económica, son los menos numerosos.
Y tú, ¿logras hacer un paréntesis
en estas ocasiones?
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