En este post he decidido cambiar
la temática anteriormente reciente de las matemáticas y su conexión con la vida
real, que han sido objeto de los cuatro posts anteriores, abordando
inicialmente el arte, para tener un nuevo tema de expresión e intercambio de
ideas en mi blog.
Podría haber escogido una forma
cronológica para analizar el arte, pero he decidido iniciarlo con la pintura, y
comenzando por el impresionismo, aunque sea una de las formas de expresión
artísticas más recientes.
Definimos el impresionismo como un
movimiento pictórico que surge a finales del siglo XIX. Básicamente su origen y
máxima representación surge en Francia. Se considera que en cierta manera es
una reacción contra el arte académico imperante, y es el punto de partida del
arte contemporáneo. Los pintores impresionistas retrataban objetos basándose en
la impresión que la luz produce en la vista, dejando de lado la clásica visión
“realista”. Tiene tendencia al uso de los colores primarios, evitando
mezclarlos, y huyendo de los tonos oscuros.
El impresionismo busca sobre todo
plasmar la luz y los efectos de la misma en las personas, a través del lienzo
del pintor. Entre las características más destacables del impresionismo en la
pintura podemos considerar que el pintor impresionista no pinta en el taller,
sino que sale a la calle, siendo el paisaje, rural o urbano, el tema principal.
Se busca el contacto con la naturaleza, estar al aire libre, plasmar el efecto
instantáneo de una visión personal del artista, con base en la luz, y en los
tres colores primarios, amarillos, azul y rojo. La técnica es rápida, con
pinceladas largas y con cierto exceso de pintura. El color negro es poco
frecuente en la pintura impresionista, siendo las sombras ligeramente
coloreadas. También, de alguna manera, el blanco puro no es utilizado sino
sustituido por matices lumínicos de los colores. Finalmente, algo muy curioso y
característico es la ausencia de perspectiva, reforzando la idea de que lo que
vemos es la expresión de un instante concreto.
En el impresionismo se abordan
temas de la vida cotidiana, pintados al natural, casi siempre en exteriores, y
captando un instante determinado.
Tomemos como base el cuadro:
Impresión, sol naciente, que fue pintado por Monet durante una breve estancia
en El Havre en 1873.
Dada la ruptura que esta técnica
pictórica suponía, los pintores impresionistas a veces tenían que crear su
propio entorno, como fue la Sociedad Anónima de Pintores, como una alternativa
al tradicional Salón, que dependía del Estado, que acogía a los artistas que
proponían una renovación profunda de las artes.
El cuadro mencionado de Monet,
que se expuso en esta muestra alternativa, provocó que un periodista, teórico
crítico de arte, escribiera un artículo en cierto tono burlón en el que definía
a estos nuevos pintores como “impresionistas”, término que acabó por ser la
denominación definitiva de este movimiento pictórico.
La reacción de este periodista
fue comprensible porque la pintura de Monet no seguía las normas
características de las convenciones artísticas.
Se criticaba que la obra se parece
más a un esbozo que a un cuadro terminado, ya que tiene unas pinceladas sueltas
que dan cierta sensación de improvisación, (características del impresionismo).
Esto se debía al propósito deliberado de la técnica impresionista, que es
captar un momento fugaz, generalmente al aire libre, realizado en el caso de
Monet desde una ventana situada frente al muelle de El Havre, captando la
imagen del amanecer antes de que cambiara. Resumiendo, a Monet no le interesaba
en absoluto el detalle, sino plasmar el momento concreto de la imagen. Expresaba
con frecuencia la atmósfera, la intensidad lumínica y los reflejos acuosos.
En el caso de este cuadro de
Monet, la sensación de movimiento en el agua se logra plasmando pinceladas en
la superficie y un reflejo anaranjado del sol en la superficie del agua.
Como precursor del impresionismo
se considera a Edouard Manet,
aunque también se le ha considerado como el primer impresionista, ya que fue el
primero que manifestó que
utilizando colores fuertes y contrastados se podía ob
tener la representación de
la luz por la yuxtaposición de
colores.
Los más destacados impresionistas
han sido: Claude Monet, Edgar Degas, Auguste Renoir, Berthe Morisot, Camille
Pisarro y Alfred Sisley.
En futuros posts no descarto
volver a tratar temas de nuevo sobre las matemáticas en la vida real, y abordar
nuevas manifestaciones artísticas, todo en aras de hacer ameno, variado e
instructivo este Blog.




