viernes, 5 de octubre de 2018

Historia del ENIAC


Quede claro que este post es un homenaje a las mujeres, frecuentemente ignoradas en la informática y, que sin embargo, fueron las verdaderas protagonistas. Desde el hecho de que el "primer programador" de toda la historia fuese una mujer, Ada Lovelace, hasta los datos que incorporo en este post donde se ve que fueron pioneras e imprescindibles. El trasfondo es el primer ordenador electrónico, el ENIAC.  

Este es un acrónimo inglés de Electronic Numerical Integrator And Computer (Computador e Integrador Numérico Electrónico), utilizada por el Laboratorio de Investigación Balística del Ejército de los Estados Unidos. Máquina gigantesca que ha sido la primera computadora de propósito general.

La ENIAC fue construida en la Universidad de Pennsylvania por John Presper Eckert y John William Mauchly, ocupaba una superficie de 167 m² y operaba con un total de 17.468 válvulas electrónicas o tubos de vacío. Físicamente, la ENIAC tenía 17.468 tubos de vacío, 7.200 diodos de cristal, 1.500 relés, 70.000 resistencias, 10.000 condensadores y 5 millones de soldaduras. Pesaba 27 toneladas, (ojo al peso, comparado con un ordenador actual), medía 2,4 m x 0,9 m x 30 m; utilizaba 1.500 conmutadores electromagnéticos y relés; requería la operación manual de unos 6.000 interruptores, y su programa o software, cuando requería modificaciones, tardaba semanas de instalación manual.

Aunque resulta frecuente encontrar en numerosos textos el nombre de los creadores del ENIAC, John Presper Eckert y John William Mauchly, no lo es tanto encontrar la referencia de quienes se encargaron de hacer funcionar la computadora. En la descripción del puesto de trabajo se decía: «Requiere esfuerzo, creatividad mental, espíritu innovador y un alto grado de paciencia» ya que, por cierto, el ENIAC no tenía manual de programación.

Cerca de doscientas jóvenes mujeres, tanto civiles como militares trabajaron en el proyecto como computadoras “humanas”, realizando cómputos de balística durante la Guerra.

Seis de ellas fueron seleccionadas para programar las máquinas, que posteriormente tomarían su nombre y que llegarían a ser más celebres que ellas mismas.

Quienes se encargaron de que la computadora funcionara fueron seis mujeres: Kay Antonelli, Jean Bartik, Betty Holberton, Marlyn Meltzer, Frances Spence y Ruth Teitelbaum. Sus nombres fueron invisibilizados durante años y han sido recuperados recientemente para la historia de la computación.

Ellas fueron las que desarrollaron los primeros programas de software de la primera computadora electrónica y crearon el campo de la programación. A mediados de los cuarenta del siglo XX eran las únicas programadoras de computadoras de propósito general en el mundo. Fueron así las maestras de la primera generación de programadores digitales.

La historia de estas mujeres ha estado invisibilizada hasta que en 1986 una estudiante de Harvard, Kathryn Kleiman descubrió la historia de estas mujeres al realizar una investigación sobre el papel de las mujeres en la computación. La información fue difundida por Tom Petsinger que realizó un reportaje reconociendo el trabajo de las mujeres del ENIAC para Wall Street Journal.

 La omisión de las mujeres en la historia de las ciencias de la computación perpetúa una idea errónea sobre la incapacidad o el desinterés de las mujeres en el tema.

El trabajo del programador, percibido en los últimos años como una labor masculina, originalmente fue una labor administrativa femenina.

La autora nos plantea una paradoja particular ¿cómo es que en la historia de la ciencias de la computación se oculte la labor de éstas mujeres?

Margaret Rossiter identifica 6 Factores que incrementaron el campo laboral para las mujeres:

        El surgimiento de los proyectos de investigación de Big Science,
        Bajo presupuesto
        La disponibilidad de sectores de mujeres con educación
        La falta de hombres
        Alguna mujer podía actuar como intermediario (como la esposa de un científico masculino).
        La apertura de los empleadores de contratar mujeres en un ambiente predominantemente masculino

Sobre todos estos datos recopilados, yo añado otro más de mi propia cosecha: la primera programadora de la historia fue Ada Lovelace, una matemática y escritora británica, célebre sobre todo por su trabajo acerca de la máquina calculadora mecánica de uso general de Charles Babbage, la denominada máquina analítica.

Ojo a la curiosidad: Ada Lovelace era hija del famoso poeta Lord Byron.