sábado, 24 de septiembre de 2016

Impresionismo, ¡impresionante!


En este post he decidido cambiar la temática anteriormente reciente de las matemáticas y su conexión con la vida real, que han sido objeto de los cuatro posts anteriores, abordando inicialmente el arte, para tener un nuevo tema de expresión e intercambio de ideas en mi blog.

Podría haber escogido una forma cronológica para analizar el arte, pero he decidido iniciarlo con la pintura, y comenzando por el impresionismo, aunque sea una de las formas de expresión artísticas más recientes.

Definimos el impresionismo como un movimiento pictórico que surge a finales del siglo XIX. Básicamente su origen y máxima representación surge en Francia. Se considera que en cierta manera es una reacción contra el arte académico imperante, y es el punto de partida del arte contemporáneo. Los pintores impresionistas retrataban objetos basándose en la impresión que la luz produce en la vista, dejando de lado la clásica visión “realista”. Tiene tendencia al uso de los colores primarios, evitando mezclarlos, y huyendo de los tonos oscuros.

El impresionismo busca sobre todo plasmar la luz y los efectos de la misma en las personas, a través del lienzo del pintor. Entre las características más destacables del impresionismo en la pintura podemos considerar que el pintor impresionista no pinta en el taller, sino que sale a la calle, siendo el paisaje, rural o urbano, el tema principal. Se busca el contacto con la naturaleza, estar al aire libre, plasmar el efecto instantáneo de una visión personal del artista, con base en la luz, y en los tres colores primarios, amarillos, azul y rojo. La técnica es rápida, con pinceladas largas y con cierto exceso de pintura. El color negro es poco frecuente en la pintura impresionista, siendo las sombras ligeramente coloreadas. También, de alguna manera, el blanco puro no es utilizado sino sustituido por matices lumínicos de los colores. Finalmente, algo muy curioso y característico es la ausencia de perspectiva, reforzando la idea de que lo que vemos es la expresión de un instante concreto.

En el impresionismo se abordan temas de la vida cotidiana, pintados al natural, casi siempre en exteriores, y captando un instante determinado.

Tomemos como base el cuadro: Impresión, sol naciente, que fue pintado por Monet durante una breve estancia en El Havre en 1873.

Dada la ruptura que esta técnica pictórica suponía, los pintores impresionistas a veces tenían que crear su propio entorno, como fue la Sociedad Anónima de Pintores, como una alternativa al tradicional Salón, que dependía del Estado, que acogía a los artistas que proponían una renovación profunda de las artes.

El cuadro mencionado de Monet, que se expuso en esta muestra alternativa, provocó que un periodista, teórico crítico de arte, escribiera un artículo en cierto tono burlón en el que definía a estos nuevos pintores como “impresionistas”, término que acabó por ser la denominación definitiva de este movimiento pictórico.

La reacción de este periodista fue comprensible porque la pintura de Monet no seguía las normas características de las convenciones artísticas.

Se criticaba que la obra se parece más a un esbozo que a un cuadro terminado, ya que tiene unas pinceladas sueltas que dan cierta sensación de improvisación, (características del impresionismo). Esto se debía al propósito deliberado de la técnica impresionista, que es captar un momento fugaz, generalmente al aire libre, realizado en el caso de Monet desde una ventana situada frente al muelle de El Havre, captando la imagen del amanecer antes de que cambiara. Resumiendo, a Monet no le interesaba en absoluto el detalle, sino plasmar el momento concreto de la imagen. Expresaba con frecuencia la atmósfera, la intensidad lumínica y los reflejos acuosos.

En el caso de este cuadro de Monet, la sensación de movimiento en el agua se logra plasmando pinceladas en la superficie y un reflejo anaranjado del sol en la superficie del agua.

Como precursor del impresionismo se considera a Edouard  Manet, aunque también se le ha considerado como el primer impresionista, ya que fue el primero que manifestó  que utilizando colores fuertes y contrastados se podía ob
tener la representación de la luz  por la yuxtaposición de colores.

Los más destacados impresionistas han sido: Claude Monet, Edgar Degas, Auguste Renoir, Berthe Morisot, Camille Pisarro y Alfred Sisley.

En futuros posts no descarto volver a tratar temas de nuevo sobre las matemáticas en la vida real, y abordar nuevas manifestaciones artísticas, todo en aras de hacer ameno, variado e instructivo este Blog.

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