sábado, 8 de octubre de 2016

La pintura del XIX. El postimpresionismo

Tras haber tratado en el post anterior sobre el impresionismo en la pintura, parece oportuno dar una cierta continuidad a la temática, aunque el objetivo multitemático de este blog me hará volver de nuevo a otros aspectos de la historia, la vida, las ciencias o el arte. En este caso quiero hablar un poco sobre el postimpresionismo en la pintura.

Posimpresionismo o postimpresionismo es un término artístico que se aplica a los estilos pictóricos de finales del siglo XIX y principios del XX con posterioridad al impresionismo.

Este término lo acuñó el crítico británico Roger Fry con motivo de una exposición de pinturas de Paul Cézanne, Paul Gauguin y Vincent van Gogh que se celebró en Londres en 1910. Según define muy acertadamente la Wikipedia, este término engloba diversos estilos personales planteándolos como una extensión del impresionismo y a la vez como un rechazo a las limitaciones de este. Los postimpresionistas continuaron utilizando los colores vivos, la aplicación compacta de la pintura, las pinceladas distinguibles y los temas sobre la vida real, pero intentaron añadir más emoción y expresión a su pintura.

Recordemos que los pintores impresionistas abandonaron los talleres y salieron al exterior. Sus modelos fueron la calle, el edificio, el paisaje, la persona, el hecho en sí,  pero no en su concepción estática y permanente sino percibidos en ese momento casi único. El pintor impresionista pintaba in situ y terminaba la obra con cierta rapidez. Utilizaba trazos sueltos, cortos y vigorosos. Los objetos y el propio espacio no se delimitaban con líneas siguiendo los cánones renacentistas sino que se formaban en la retina del observador a partir de esos trazos imprecisos.

La pintura impresionista descubrió el valor cambiante de la luz y su movimiento, utilizando una rica paleta cromática de la que prácticamente excluyeron el negro porque el color negro, según decían, no existía en la naturaleza.

Suele decirse que el postimpresionismo no es propiamente un estilo artístico con unos rasgos técnicos más o menos definidos y fácilmente identificables.

No obstante, con frecuencia los recursos técnicos del postimpresionismo son heredados del impresionismo, como la pincelada suelta, la mezcla óptica, o el contraste de colores complementarios, etc. Igualmente los postimpresionista abordaban temáticas similares a los impresionistas, ya descritas.

Sin embargo, al comparar la visión del postimpresionismo con respecto a la realidad podemos ver que es diferente a la del impresionismo, independientemente de que en muchas ocasiones pinten los mismos motivos. Los postimpresionistas buscan ampliar los horizontes expresivos de la pintura, sin resignarse a plasmar de forma pasiva lo observado en la realidad, en contraste con los impresionistas, que estaban interesados en captar efectos fugaces, del momento, reflejándolos tal y como eran observados en la naturaleza. En los impresionistas eran pinceladas de un momento puntual.

Por hacer una especie de resumen aclarador de las diferencias, o mejor, de las características del postimpresionismo, podemos destacar:

Los postimpresionistas preferían también temas de la vida real para sus pinturas, pero  a veces decidían representar temas de la memoria o de la mente subconsciente. En su afán renovador, a veces usaban formas geométricas en su pintura, e incluso en determinados casos se podían ver figuras abstractas. (No en vano el postimpresionismo es uno de los precursores del posterior arte abstracto).

Las pinturas postimpresionistas se caracterizan por pinceladas fuertes para describir la impresión del artista en el lienzo. Con pinceladas gruesas y espontáneas, también se utilizaron colores saturados. Los colores eran vivos y la pintura se aplica por lo general densamente. La mayoría de las veces, formas de un solo color se pintaban al lado de  otro, de forma que se fusionaban en la percepción visual del lienzo.

Según la forma de pintar de los postimpresionistas, existen diversas técnicas, tales como el cubismo, el abstraccionismo, el fauvismo, el simbolismo y el puntillismo. Hay quien incluye también al expresionismo, pero yo prefiero incluirlo como un movimiento aparte.

El puntillismo, también llamado divisionismo, es un estilo de pintura que consiste en hacer un dibujo mediante puntos. Aparece por primera vez en 1886, encabezado por el pintor Georges Seurat. El procedimiento de pintura empleado por estos artistas, consiste en poner puntos de colores puros en vez de pinceladas sobre la tela. Este fue el resultado de los estudios cromáticos llevados a cabo por el pintor francés Georges Seurat (1859-1891), quien en 1884 llegó a la división de tonos por la posición de toques de color que, mirados a cierta distancia, crean en la retina las combinaciones deseadas.

El fovismo, también conocido como fauvismo, fue un movimiento pictórico francés caracterizado por el empleo provocativo del color. Su nombre procede del calificativo fauve, fiera en español, dado por el crítico de arte Louis Vauxcelles al conjunto de obras presentadas en el Salón de Otoño de París de 1905. El precursor de este movimiento fue Henri Matisse y su mayor influencia en la pintura posterior se ha relacionado con la utilización de color en su estado puro, el color libre.

Aunque algo posterior, y considerado por muchos como una forma de pintar propia, dentro del postimpresionismo el cubismo fue un movimiento artístico desarrollado entre 1907 y 1914, nacido en Francia y encabezado por Pablo Picasso, Georges Braque, Jean Metzinger, Albert Gleizes, Robert Delaunay y Juan Gris. Es una tendencia esencial, pues da pie al resto de las vanguardias europeas del siglo XX.

Entre los mejores representantes del postimpresionismo encontramos a:

        Vincent Van Gogh (1853-1890)
        Paul Cézanne (1839-1906)
        Paul Gauguin (1848-1903)
        Georges Seurat (1851-1891)
        Camille Pissarro (1830-1903)
        Henri Rousseau (1844-1910)
        Paul Signac (1863-1935)

Podríamos añadir a Henri de Toulouse-Lautrec y sus pinturas sobre la vida parisina, especialmente la nocturna, pero entra de lleno en el expresionismo.


No considero necesario extenderme más en este post. El tema daría para un post excesivamente extenso, o para muchos posts de mi extensión habitual. Lo que sí espero haber logrado es haber podido atraer a algunos lectores hacia esta forma del arte, la pintura, en sus diferentes tendencias, en este caso, el postimpresionismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario