domingo, 22 de julio de 2018

El puntillismo



Al hablar en otros posts pasados sobre el impresionismo y el postimpresionismo, citaba algunos movimientos surgidos de estas tendencias del siglo XIX, entre los cuales estaba el simbolismo, al que le dediqué un post hace poco tiempo.  

Clasificable de alguna manera dentro del impresionismo, pero con una personalidad diferenciada, tenemos el Neoimpresionismo, a caballo entre aquel y el postimpresionismo.

Neoimpresionismo es una palabra creada por el crítico de arte francés Félix Fénéon en 1887 para definir a un movimiento artístico de fines del siglo XIX liderado por Georges Seurat y Paul Signac, quienes primero exhibieron sus trabajos en 1884 en la muestra de la Société des Artistes Indépendants en París. El término de Fénéon señalaba que las raíces de estos desarrollos se situaban en las artes visuales del Impresionismo, pero se ofrecía, a su vez, una nueva lectura del color y la línea en la práctica de Seurat y Signac, y el trasfondo teórico de los escritos de Chevreul y Charles Blanc.

Georges Seurat, denominado neoimpresionista por sus criterios más próximos al impresionismo, inventó una técnica denominada puntillismo, cuyo ejemplo más destacado es el cuadro “Un domingo de verano en la Grande Jatte” 1884-1886.

El puntillismo es un estilo de pintura que consiste en hacer una obra pictórica mediante puntos. Aparece por primera vez en 1884, encabezado por el pintor neoimpresionista Georges Seurat, y contando entre sus seguidores más fieles a Henri-Edmond Cross y Vlaho Bukovac. El procedimiento de pintura empleado por estos artistas, consiste en poner puntos de colores puros en vez de pinceladas sobre la tela. Este fue el resultado de los estudios cromáticos llevados a cabo por Georges Seurat (1859-1891), pintor francés, quien en 1884 llegó a la división de tonos por la posición de toques de color que, mirados a cierta distancia, crean en la retina las combinaciones deseadas. Otro de los más importantes seguidores del puntillismo fue Paul Signac, participante junto con Seurat y otros neoimpresionistas en la Société des Artistes Indépendants (1884), todos ellos seguidores del puntillismo o divisionismo.

El divisionismo (también conocido como el cromoluminarismo) fue un estilo característico en la pintura neoimpresionista, definido por la separación de colores en puntos individuales que interactúan ópticamente. ​

Por requerir que el visor combine los colores ópticamente en vez de mezclar los pigmentos físicamente, los divisionistas creyeron que lograban la luminosidad máxima posible científicamente.

Mediante la adopción de minúsculas pinceladas en forma de punto lograron acumular, incluso sobre superficies reducidas, una gran variedad de colores y tonos, cada uno de los cuales se correspondía con uno de los elementos que contribuía a la apariencia del objeto. A una distancia determinada esas partículas diminutas se mezclan ópticamente y el resultado tenía que producir una intensidad de colores mucho mayor que cualquier mezcla de pigmentos.

En este sentido, sus estudios de luz y color sobrepasan los realizados por cualquiera de los impresionistas, pero también se encontraron con mayores dificultades. Con más conocimientos y un ojo más disciplinado, tenían que hallar todos los matices del espectro luminoso, así como un modo de iluminar u oscurecer un matiz dado en relación con los contrastes simultáneos producidos por los colores que le rodeaban. Una de las obras más notables en ese sentido es Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte de Surat.

A pesar de lo aparentemente acertado de la denominación de puntillismo, sobre todo en lo que se refiere a la técnica de este grupo, ni Seurat ni Signac la aceptaron nunca y ambos condenaron y evitaron rigurosamente este término a favor del de divisionismo, que abarcaba mejor todas sus innovaciones.

Con estas premisas, el puntillismo se introdujo también en la música. Algunos compositores trasladaron las conclusiones del método puntillista al campo musical. Así como el ojo compone colores que no están ahí, el oído hace lo propio: relaciona los sonidos separados y los interpreta como una melodía. Pero, al contrario que el movimiento pictórico, el puntillismo musical persigue la disociación. Cabe notar que esta tendencia sirve como base para el desarrollo y creación de imágenes musicales tomando los pixeles musicales como estructura básica en la percepción visual de una imagen. teniendo en cuenta la teoría del cromatismo para la definición del color dentro de la escala cromática musical.

Incluso Gustav Klimt realizó cuadros con la técnica del puntillismo, por lo que os incluyo el "Lago Attersee", realizado bajo esta técnica.

Espero haber logrado vuestro interés por estas técnicas pictóricas des siglo XIX, tan maravillosas por su elaboración y originalidad.

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